Lugares que visité: Strawberry Hill House

Hace poco más de una semana tuve la oportunidad de visitar la casa donde surgió el género literario gótico.

Se trata de Strawberry Hill, en Twickenham, un suburbio a media hora de distancia del barrio de Notting Hill, en Londres, Inglaterra, construida por Horace Walpole entre 1747 y su muerte en 1797.

Famous armor at Strawberry Hill house

Fue en aquella casa donde el escritor e hijo del primer Primer Ministro de Gran Bretaña, tuvo un sueño que le llevaría a escribir, también allí mismo The Castle of Otranto (1764), la primera “novela gótica” de la historia.

Esta novela, con su trama de castillo embrujado, pero, sobre todo, a través de una simple excentricidad de publicación, dio inicio a esta forma literaria que llega hasta nuestros días y que está teniendo un particular revival en la literatura latinoamericana contemporánea.  

Esta excentricidad de publicación de la que hablo es algo bastante sencillo, pero se convertiría en una de las bases del género y todo parte de una falsificación. Al publicarse originalmente la novela, Walpole se elidió como autor y, en cambio, propuso que el texto era una narrativa real hallada en un viejo monasterio italiano.

Strawberry Hill house interior

Con ese pequeño gesto estableció las bases del género que luego encontraría diversas manifestaciones. Basta con ver otros textos góticos clásicos como, por ejemplo, Frankenstein o Drácula para encontrar un juego permanente con la idea de realidad y falsificación.

La novela de Mary Shelly, que por cierto, al publicarse por primera vez, apareció con autor anónimo, tiene una estructura epistolar (cartas) que juega con la idea de ser un texto que cuenta una historia real.

Fake paper machie ceiling at Strawberry hill

Drácula, por su parte, no solo está compuesta por cartas, sino también por fragmentos de diarios e incluso por transcripciones de grabaciones de magnetófono.

El gótico literario es un género en el que la cuestión de la verosimilitud y la falsificación es fundamental.

Otro texto literario gótico entre mis favoritos, The Turn of the Screw de Henry James, plantea a su vez una estructura narrativa tradicional, pero a la vez su forma inconclusiva plantea la posibilidad de ser leída como un relato verídico o una fantasía, donde la presencia de fantasmas puede ser explicada tanto por los efectos secundarios de una enfermedad mental del personaje principal como por apariciones metafísicas reales.

Strawberry Hill house library
En la biblioteca de Strawberry Hill, junto a una copia de una cuarta edición de The Castle of Otranto

La casa de Walpole, Strawberry Hill, se edificó sobre una construcción anterior llamada Chopp’d Straw Hall. En  un pequeño catálogo que compré durante mi visita, el autor John Iddon explica:

En la zona, la casa se conocía como «Chopp’d Straw Hall» (Paja Picada Hall) porque parte de ella fue construida en 1698 por el cochero del conde de Bradford. Se decía que solo pudo permitírselo vendiendo el heno de buena calidad y dando a los caballos del conde paja picada de mala calidad.

(Locally the house had been called ‘Chopp’d Straw Hall’ because part of it was built in 1698 by the Earl of Bradford’s coachman. It was said he could only afford it by selling off good hay and giving inferior chopped straw to the Earl’s horses.)
En: John Iddon, Strawberry Hill & Horace Walpole (Scala Arts & Heritage Publishers Ltd: London), 7.

Walpole se propuse refaccionar la pequeña casa Chopp’d Straw Hall y convertirla en un monumento gótico, aunque según Iddon, algún especialista en arquitectura gótica de aquella época

desestimaría el estilo gótico de Walpole, sobre todo porque no lo reproducía a la escala ni con los materiales originales (utilizando a menudo madera, trompe l’oiel (ilusiones ópticas) o papel maché para imitar lo que se suponía que debía ser de piedra) y sus diseños carecían de función estructural —eran meramente ornamentales, descritos por algunos como «juguetones».”

(would dismiss Walpole’s gothic, especially as he did not copy in the original scale or materials (often using wood, trompe l’oiel or papier mâché to imitate what had been in stone) and his designs had no structural function —they were mereley ornamental, descibed by some as “confectionary”.)
En: Iddon, 8.

Writing room at Strawberry Hill
Aquí, en esta habitación, habría escrito Walpole The Castle of Otranto

Es aquí, una vez más, claro cómo la falsificación, como elemento del gótico, se estableció en los ornamentos de papel maché, las ilusiones ópticas y la imitación de los claroscuros de los monasterios católicos.

Cabe también aclarar que el gótico, como estilo, ya estaba pasado de moda en la época en la que Walpole construyó su pequeño palacio, tras haber prosperado entre los siglos XII y XVI. Esto sin contar con que era un estilo asociado al catolicismo, religión barbárica para la Inglaterra anglicana del siglo XVIII.

Strawwberry Hill vitreaux

De hecho, como señala Caitlin Blackwell Baines en su libro How to Build a Haunted House: History of a Cultural Obsession, la casa está diseñada de modo tal que

evoca “los sombríos claustros de los monasterios medievales y los pasillos iluminados por velas de los castillos antiguos, la atmósfera lúgubre que Walpole busca se percibe en toda su casa.”
En: Caitlin Blackwell Baines, How to Build a Haunted House: The History of a Cultural Obsession (Pegasus Books: New York), 25.

Además de esta arquitectura, con espacios y rincones deliberadamente oscuros, Walpole llenó su casa de muebles, pinturas y objetos, convirtiendo una casa mediana en una réplica en miniatura de un castillo medieval. Es decir, una falsificación de un castillo medieval.

Strtawberry Hill house ceiling

Pero como si esto no fuese suficiente, la gran mayoría de los objetos y pinturas originales de la casa, que Walpole coleccionó afanosamente para que su pequeño castillo fuese cada vez más gótico, fueron vendidos en una gran subasta en el año 1842, organizada por los herederos de la casa.

Aquella subasta duró casi un mes y dejó a Strawberry Hill prácticamente como una carcasa vacía. Es por eso que los visitantes contemporáneos (el espacio fue reabierto al público en 2012) se encuentran con objetos y pinturas en las paredes que son copias de los originales o préstamos de coleccionistas privados.

Esto hace que la Strawberry Hill actual sea aún más gótica que cuando Walpole se propuso construirla precisamente como un ícono de dicho estilo.

Pero más allá de su status icónico (de hecho todos los 22 de mayo se celebra allí el World Goth Day), Strawberry Hill por su asociación con The Castle of Otranto como una de las primeras historias modernas de casas embrujadas, es propuesta precisamente como una pionera también en este género.

Lo que plantea la pregunta más interesante de todas: ¿por qué asociamos la arquitectura gótica con las casas embrujadas y los hechos sobrenaturales? A esto responde una vez más Blackwell Baines:

Las connotaciones religiosas del gótico podrían ofrecer una explicación de por qué a menudo se relaciona con la idea de los fantasmas. Gran parte de la ficción gótica temprana incorpora edificios eclesiásticos —abadías, monasterios y similares— e incluso las historias posteriores, que suelen desarrollarse en entornos domésticos, presentan edificios que se inspiran en gran medida en un estilo arquitectónico que en su día se reservaba principalmente para las estructuras religiosas.

Todos estos edificios son, por naturaleza, antiguos, oscuros y misteriosos. Pero más allá de eso, la estética gótica, con todas sus asociaciones católicas, está vinculada a una forma particular de la vida después de la muerte.

El concepto católico del purgatorio (eliminado hace tiempo del dogma protestante) es la creencia de que las almas impuras permanecen en una fase liminal, a la espera de su paso al paraíso…

Oficialmente, sin embargo, la doctrina católica no enseña el purgatorio como un lugar, sino más bien como un estado del ser, una etapa en el proceso de la vida, la muerte y la salvación eterna.

Así, a partir de la materia prima del antiguo dogma religioso, los escritores de ficción gótica (y el público en general) llegaron a concebir a los fantasmas como almas atrapadas con asuntos pendientes. Mientras que antes se pensaba que esas almas con asuntos pendientes podían estar ligadas a un espacio metafísico abstracto, ahora estaban firmemente conectadas a uno literal. Uno específico: el hogar doméstico.

La casa encantada se convirtió así en una especie de «sala de espera» purgatorial desde la que las almas infelices podían esperar escapar hacia el cielo una vez que hubieran arreglado de alguna manera las cosas en el mundo de los vivos.
En: Blackwell Baines, 44-45.

Strawberry Hill house

Strawberry Hill House se puede visitar de miércoles a domingo, de 10 am a 5 pm. La dirección es: 268 Waldegrave Rd, Twickenham TW1 4ST, UK

La página web: https://www.strawberryhillhouse.org.uk/

Uno de los aspectos más interesantes de la visita es que en las principales habitaciones de la mansión hay guías voluntarios que apasionadamente cuentan la historia de la casa y reponen la información. En una época en la que la mayoría de los paseos turísticos ofrecen “audioguías” impersonales, se aprecia mucho el factor humano de la visita.